Archivo de
cosas viejas
Bajá con cuidado: la escalera cruje y hay cajas de disquetes, botones de «Back», viejas páginas de «Acerca de mí», separadores hechos con caracteres ASCII y un monitor donde todavía queda grabado el salvapantallas de las tuberías.
Este sótano guarda el primer registro y se irá llenando con nuevos partes cuando existan. No hay publicaciones inventadas. Los partes anteriores van acá. Las postales viajeras, los días sin donaciones, las pequeñas victorias y las visitas inesperadas. No se borran porque dejen de ser tendencia: en esta casa los recuerdos ocupan poco espacio.
- DÍA 1/365 · 23.10.2026 — Comienza la prueba de supervivencia. Leer la bitácora
Cuando Internet
tenía barrios.
Antes de las plataformas y los perfiles uniformes, una página personal era un terreno propio: podías decorarlo con estrellas, un contador de visitas, GIFs animados, fondos imposibles y una lista de enlaces a otros hogares. No era necesariamente bonito, pero sí inconfundiblemente tuyo.
1989—1993: se inventa la Web
Tim Berners-Lee propuso la World Wide Web en el CERN en 1989. Hacia fines de 1990 funcionaban el primer servidor y el primer navegador/editor. En 1993, la difusión del navegador Mosaic y la decisión del CERN de liberar la tecnología impulsaron una Web abierta que podía recorrer cualquiera con una conexión. Internet existía desde antes: la Web es uno de los servicios que funcionan sobre ella.

1994—1999: nacen los vecindarios
GeoCities comenzó como Beverly Hills Internet en 1994 y popularizó la idea de organizar las páginas personales en neighborhoods temáticos. Había barrios como Hollywood para entretenimiento, SiliconValley para tecnología, Area51 para ciencia ficción y Tokyo para cultura japonesa. El nombre de la dirección era casi una coordenada postal: una casa dentro de un barrio de aficionados.
Las homepages se conectaban con listas de amigos, webrings, libros de visitas, botones «Link to me» y recomendaciones personales. Navegar era saltar de casa en casa, no desplazarse infinitamente por un único muro. Se aprendía a escribir HTML copiando, mirando el código fuente y experimentando.
Los materiales de construcción
Carteles «UNDER CONSTRUCTION», llamas y sobres de correo girando.
Una libreta pública donde un visitante dejaba su firma.
Una ronda de enlaces para visitar páginas de un mismo tema.
La prueba orgullosa de que alguien había entrado a tu casa.
Música automática y marcos: decisiones de diseño muy de época.
Pequeños carteles para intercambiar vínculos y pertenecer a una comunidad.
1999—2009: mudanzas y demolición
Yahoo compró GeoCities en 1999. Su servicio estadounidense cerró en 2009, y con él desaparecieron innumerables páginas que habían sido diarios, álbumes y refugios personales. Proyectos de archivo intentaron rescatar copias y estudiar sus estilos; no todo se salvó. El archivo de una página es una instantánea: no siempre reproduce la experiencia original.
¿Por qué un Bichicome vive acá?
Porque las ruinas de aquellas calles son su cantera. El Bichicome no encontró una homepage intacta: la armó con escombros. Levantó un loft sin paredes, un refugio precario en la periferia de la aldea global. El archivo es el plano de esa construcción, y cada enlace viejo es una ventana hacia el barrio que fue.
Las fechas y hechos históricos son documentales; el Bichicome y su loft son ficción. Las imágenes históricas externas pueden depender de la disponibilidad de su fuente.